viernes, 15 de julio de 2011

A LA MUERTE DE MI PADRE

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer,
cómo después de acordado
da dolor,
cómo a nuestro parescer,
cualquiera tiempo pasado
fué mejor

Y pues vemos lo presente

cómo en un punto es ido
y acabado
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera
má que duró lo que vió,
porque todo ha de pasar
por tal manera.

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos á se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos;
allegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

Jorge Manrrique

3 comentarios:

Mento dijo...

Agnus, me ha gustado mucho la poesia que has escrito a tu padre, es preciosa y cargada de sentimiento.Como no se mucho de ti, no se si es que tu padre ha fallecido recientemente.
UN abrazo fuerte y un beso.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Te felicito mi querida amiga por esta bella poesía dedicada a tu padre.
Con ternura t dejo un beso
Sor.Cecilia

Ludmila Hribar dijo...

Cuanta verdad Agnus y sabidura en tus palabrs, y cuanta justicia al final de nuestro camino!