Cuando Fidel entró en Cuba, yo tenia poco más de 3 meses, pero en mi historia, también influiría años más tarde.
Es curioso e increíble como Dios teje la vida, como los acontecimientos, surjan donde sea, tantas veces te terminan afectando, como el efecto mariposa. Dice un salmo(no recuerdo cual): como un tejedor devanaba yo mi vida y me cortan la trama.
Mi suegro nació en una aldea de Pontevedra. Con 14 años le embarcaron rumbo a La Habana a buscar a su padre, que había partido unos años antes y no lograban localizarle por carta, necesitaban que volviera a casa. No se les ocurrió nada mejor que enviar a un crío adolescente, en fin, así eran las cosas.
El crío llegó a Cuba, encontró a su padre, que no tenia ni un chavo. Se puso a trabajar para pagar el pasaje. Cuando logró reunir el dinero, mandó a su padre a España y él siguió trabajando para pagar el suyo. Como las cosas le iban bien y ganaba dinero, poco a poco se fue instalando. Mandaba dinero a casa de vez en cuando para ayudar a su familia. En poco tiempo se hizo con una carpintería, trabajaba duro, tenia las manos muy dañadas. También se hizo con unos camiones, con los que repartía las mercancías que entraban en La Habana por el puerto. En fin, que hizo capital. Se casó y tubo dos hijos.
Y... llegó Fidel y con él, pues....... todo se fue al partido y al pueblo
Mi cuñado entró en el servicio militar, que duraba unos cuantos años. Cuando le faltaba poco para acabar, le tocaba entrar a mi marido (se llevan 7 años) y como su padre quería salir de Cuba buscó la forma de que no hiciera la "mili".
¿Que se le ocurrió?
Pues mandarle a España, con 14 años. Llegó en febrero, con un frío impresionante. Con un abrigo cubano y una maletita con ropa de cuba.
En el aeropuerto tenia que esperar a un cura que le recogería, pero allí no llegó nadie. Después de esperar muchas horas, un fraile que iba por allí a veces, buscando a quien necesitara su ayuda lo vio y lo llevó a un albergue de la casa de campo.
En este albergue vivió unos meses, luego lo llevaron a otro a El Escorial.
Estando en El Escorial, vino a verle su tío que vivía en Galicia y le había escrito mi suegro para comunicarle que tenia un sobrino en Madrid.
Su tío le consiguió un trabajo en una gasolinera y ahí empezó su vida laboral.
Vivía en una pensión, estudiaba por las noches y poco a poco empezó a hacer amigos en el barrio. También empezó a ir a la iglesia con los amigos a cantar en el coro.
En casa de uno de estos amigos se casó el hijo mayor, como el estaba mucho en la casa y era un buen chico, les daba pena que viviera en una pensión y le propusieron ir a vivir con ellos. En esta casa vivió hasta que nos casamos.
Después hizo unas catequesis en la parroquia de San Antonio de la Florida, eran del camino neocatecumenal. Allí nos conocimos.
Después de salir de Cuba no volvieron a dejar salir a nadie en muchos años.
Mis suegros salieron en el 80 en los llamados Marielitos. Fueron a Miami.
Durante muchos años, no entendió por que tubo que salir solo de Cuba, tan pequeño, y, aunque jamas se quejó de nada a sus padres (a los que escribía regularmente, siempre para decirles que estaba bien, incluso en una época al principio recuerda pedir dinero por la calle para sellos), en su corazón, si que tenia juicios en contra de ellos.
Hace ya unos cuantos años, empezó a dar gracias a Dios, por como había hecho la historia con él. Pudo también pedir perdón a sus padres.
Si Cuba no hubiera padecido una revolución, no fuera una dictadura comunista, no sabemos como sería.
Pero, y yo? ¿Tendría un marido cubano? ¿Tendría 9 hijos? ¿nos habríamos encontrado de todas formas?
Seguro que sí.
Aunque esta es la experiencia de mi esposo, yo me he tomado la libertad de contarla, porque de alguna forma también es mía. También porque él en cuanto tiene ocasión, la relata para dar gloria a Dios y proclamar que el Señor es grande y ha hecho maravillas en su vida.
En este día me gustaría pedir para el año que comienza, PAZ, EN LA TIERRA.
Sobre todo, PAZ en la parte de la tierra en la que Dios escogió para hacerse hombre como nosotros.
Dios se ha hecho hombre.
En este momento en el que todo hombre quiere ser Dios, Dios se ha abajado a nosotros, se ha hecho pecado, lleno de misericordia, para que nosotros, no nos apartemos de Él, para que en la debilidad, sea nuestra fuerza. Quien no lo experimenta, dificilmente lo entiende.
!!Ojala, que el 2009 sea el año de la PAZ!!
Esta es la calle 10 de Octubre en La Habana.
En esta calle tenia su casa la familia de mi marido.
Nosotros nos casamos un 10 de octubre.





