viernes, 29 de agosto de 2008

Pobres siempre tendreis a vuestro lado


Hoy cuando salía de hacer la compra del super, estaba el pobre de siempre en su silla de ruedas
eléctrica, pero , hoy estaba también un hombre de color con su Farola. El caso es que yo iba bastante cargada y no me ha apetecido dar nada. He pensado, hoy no hay nada, otro día será.
No quiero decir con esto que siempre dé, ni que me sienta en la obligación de nada. Es solo que estaban ahí, seguro que para mí. En seguida he pensado en la cantidad de hombres y mujeres que viven por y para los pobres. También me ha venido la imagen de la madre Teresa que buscaba los pobres.
He llegado a casa y mi hija mayor me ha empezado a contar el caso de una mujer peruana que su marido la abandonó cuando estaba embarazada de su tercer o cuarto hijo. Esta mujer trabaja en lo que encuentra para mandar el dinero a su familia que está en Perú. En este momento trabaja en el aeropuerto y también vive allí, pues no le da el dinero para pagar un alquiler, ni habitación.
Tiene que mandar el dinero para pagar un tratamiento a su hijo que está perdiendo vista. En una semana, llega a Madrid su hija con 17 años y no sabe donde meterla, así que está buscando un sitio para las dos. Mi hija la conoce de la parroquia, donde la mujer no se pierde ni una celebración, pues dice, que lo único que la consuela y le da sentido a la vida, es la oración. Es una mujer que no pide nada, tampoco se queja.
Mucha gente me dice, que no podrían vivir como yo con tantos hijos y tanto trabajo que dan ...y todas esas tonterías.
Ciertamente mi casa tiene mucho trabajo, mucho lío y mucho lo que quieras. Pero yo pienso: mis hijos siempre han tenido comida en la mesa, médicos y sanidad, colegios, ropa y calzado, juguetes, ordenador y todo lo necesario y lo innecesario. Han tenido un padre y una madre en casa todos los días.¿ En que me diferencio yo de esta mujer?
Quizá Dios, me ponga cada día, acontecimientos y situaciones, para poder dar gratis, lo que, gratis he recibido.
Ojala, pueda ser agradecida, todos los días.

6 comentarios:

lojeda dijo...

Cuánta razón tienes, Irache. Ahora que parece que nos ha llegado una buena crisis económica, no estamos quejando todo el día, porque tendremos que apretarnos el cinturón, si queremos vivir un poco bien, pero ¿qué es de todas esas personas, que como esta pobre señora peruana, no tienen ni casa ni comida, ni nada?
Algunas veces, tendríamos que conocer o por lo menos vivir más casos como estos, para reconocer que somos unos privilegiados, y que si Dios nos ha colocado donde estamos, es para que vivamos nuestra vida más solidariamente.
Un abrazo

Al Neri dijo...

Plenamente de acuerdo contigo, somos unos privilegiados y nos quejamos.

Un único matiz: a mí me parece que dar por nuestra cuenta limosna a los mendigos es un error, ya que somos incapaces de valorar la necesidad real de estas personas y muchas veces el dinero acaba invertido en drogas, alcohol o simplemente mal destinado u organizado.

Por eso yo defiendo que las ayudas que queramos dar las depositemos en Cáritas o en las organizaciones adecuadas, que estudian mucho mejor las situaciones y dan mejor destino al dinero. Lo contrario me parece que puede favorecer la vagancia y el vicio, por mucha pena que nos den estas personas al verlas por la calle.
Un saludo.

ANAROSKI dijo...

En primer lugar, decir, que estoy de acuerdo contigo Irache y con Luisa, somos unos privilegiados, y tenemos muchos motivos para dar gracias a Dios, pero no estoy de acuerdo con Al, la limosna la da uno como un acto de generosidad y es el que la recibe el responsable de utilizar ese dinero, Dios te pide que seas caritativo y des de comer al hambriento no que pienses que vas a hacer con el dinero. Pero insisto es mi humilde opinión.

Irache dijo...

Gracias por tu visisita lojeda y pot tu comentario.
hace tiempo que te visito y la verdad es que tengo mucho que aprender de ti. No creia que nadie me leyera hoy y me alegra encontrarte aqui.
saludos.

Gracias tambien a ti Al por tu visita.
Me pasa igual que a Anaroski, no estoy de acuerdo en no dar limosna.
Creo que la limosna cubre multitud de pecados, pero ademas, dar limosna te hace salir de ti mismo, y no siempre es facil darla, a mi me humilla muchas veces por no decir siempre. Pero en verdad sea como sea creo que es mas humillante pedir. La situación del otro no la sabemos y aunque a veces sea para vino o cualquier otra cosa cosa ¿como sabes tú que es mejor no darselo? si en realidad no puede con su vida, o no tiene nada que le importe? ?Como le ayudarias tu? No tenemos ni podemos regenerar a todo el mundo, sino, que habra que pasar al otro tal y como es, y quiza desde ahí podremos ayudarle.
Jesús dijo:" pobres siempre tendreis entre vosotros", pero no dijo nada de que el dinero o lo que sea que tu le dones, tenga que ser bien dispuesto, h salido de ti , ya no es tuyo, que hagalo que quiera.
Tambien es mi humilde opinión y supongo que no estas de acuerdo, pero es como yo lo veo.
Me siento agradecida por vuestas visitas.

luis dijo...

No se si soy partidaria de dar limosna o no, prefiero ayudar a organizaciones como Cáritas o Manos Unidas, pero muchas veces siento la necesidad de dar a algún pobre que pide. A veces voy con los pequeños a una Iglesia cercana donde a las 9 hay frecuentemente un pobre muy amable, la pequeña le daba siempre algo de dinero y una sonrisa que compartíamos los demás. Me di cuenta de que lo que agradecía era la sonrisa porque de vez en cuando era el el que hacía un pequeño regalito -una goma para el pelo, un llavero, globos- a la niña. La situación era embarazosa para mi, pero no podíamos despreciar los regalos de "nuestro pobre". El día siguiente a reyes nuestro pobre estaba feliz ofreciéndonos un ajedrez de cristal, que debió ser el regalo que en la residencia que vive le trajeron los Reyes. Sin duda su generosidad es mucho mayor que la nuestra.
Seguimos viendo a "nuestro pobre" de vez en cuando. Los niños han cambiado el horario y me pregunta por ellos. Es un hombre amable. No sabemos su historia, pero los niños han construído para el una muy hermosa.
Un abrazo
María Jesús

CRIS dijo...

Pues la verdad es que en Madrid hay tanta gente que pide por la calle...

Cuando voy con los niños y no doy a alguien que me pide me miran de un modo que me hace sentir fatal...

Estoy de acuerdo con vosotras en que dar limosna es simplemente "dar", sin preguntase nada más, porque en el fondo, das más para tí que para el otro...al que sólo Dios sabe si ese dinero serivrá para algo.

De hecho, los que más dan, no dan dinero, precisamente...Ahí tienes a tu Madre Teresa...